Lisboa es una ciudad que se puede visitar durante todo el año. Su clima suave, su cercanía al océano y la gran cantidad de planes culturales que ofrece, hace que siempre haya algo interesante que descubrir. Sin embargo, dependiendo de la época del año en la que viajes a Lisboa, encontrarás diferentes paisajes, festivales y experiencias que pueden hacer tu visita más especial.
Si estás pensando en viajar a la capital portuguesa y te preguntas cuál es la mejor época para visitar Lisboa, en este artículo te contamos qué ver y qué hacer en cada estación del año para aprovechar al máximo tu estancia en la ciudad.
Lisboa en primavera
La primavera es una de las mejores épocas para viajar a Lisboa. Las temperaturas son agradables y los días empiezan a ser más largos, además la ciudad empieza a llenarse de color.
Después del invierno, entre Marzo y Mayo, los parques y jardines están especialmente bonitos y pasear por barrios como Alfama, Chiado o Bairro Alto se convierte en un auténtico placer. Además es una época perfecta para recorrer la ciudad a pie. Podrás subir a algunos de los miradores más famosos de Lisboa, como el de Santa Catarina o el de Portas do Sol, y disfrutar de las vistas del río Tajo con buenas temperaturas.
Visitar Lisboa en primavera es una gran opción ya que tiene unas temperaturas perfectas, hay menos turistas que en verano y sus parques y jardines están en su mejor momento.
Lisboa en verano
Esta es la época más animada de Lisboa. Los días son largos y las calles están llenas de ambiente, además tiene alguno de sus eventos más importantes.
El mes de junio es especialmente conocido por las Fiestas de Santo Antonio, el patrón de la ciudad. Durante varios días, barrios como Alfama, Mouraria o Graça se llenan de música, luces y ambiente festivo. Es uno de los momento más auténticos para vivir la ciudad como un auténtico local.
Durante julio y agosto el clima es más caluroso, pero al estar tan cerca del océano hace que las temperaturas sean más llevaderas. Además, siempre puedes aprovechar la visita para visitar algunas de las playas más cercanas a Lisboa como Cascais o Costa da Caparica.
El verano también es ideal para disfrutar de las terrazas y miradores de Lisboa al atardecer. En conclusión, visitar Lisboa en verano es una gran opción para disfrutar de sus fiestas locales y el ambiente de sus calles.
Lisboa en otoño
El otoño es una época muy interesante para visitar la ciudad, especialmente si quieres recorrer sus calles con más tranquilidad.
En septiembre el clima sigue siendo muy agradable y todavía se pueden disfrutar de muchos días soleados. Poco a poco las temperaturas empiezan a bajar y la ciudad se relaja tras el verano.
Es un momento perfecto para recorrer los barrios históricos de Lisboa, visitar museos o disfrutar de los miradores sin tanta gente. Además, durante esta época Lisboa es especialmente bonita, algo que muchos turistas destacan. Los atardeceres desde los miradores o desde la orilla del río Tajo ofrecen algunas de las mejores vistas de Lisboa.
Lisboa en Invierno
El invierno en Lisboa es mucho más suave que en otras ciudades europeas. Aunque es la época más fría del año, las temperaturas siguen siendo agradables y permiten seguir recorriendo la ciudad cómodamente.
Durante diciembre, Lisboa se llena de luces de navidad y mercados navideños, especialmente en la zona de Baixa y en la Praça do Comércio. Es una época muy especial para pasear por el centro histórico y disfrutar del ambiente festivo.
Los meses de enero y febrero suelen ser más tranquilos en cuanto a turismo, lo que convierte estos meses en una buena opción para los que prefieren visitar Lisboa sin grandes multitudes. También es un momento perfecto para descubrir la ciudad con calma, probar la gastronomía portuguesa o entrar en cafés históricos para disfrutar del pastel de nata recién hecho.
Ahora que ya conoces cómo es Lisboa en cada época del año, solo queda elegir el momento perfecto para tu viaje.